Amantes del stoner metal, arrodillaos ante vuestras majestades porque pocas veces se os presentará una oportunidad tan grande como para ver a 4 de las bandas con más peso del género en un mismo lugar.
Os hablo del Kristonfest, un nuevo festival español que se estrena este año con un cartel de lujo. Tendrá lugar en la Sala Santana de Bilbao (parece que la ciudad se está convirtiendo en la capital del rock española) el 18 de junio de este año y de momento sólo hay 4 bandas confirmadas, pero 4 bandas que ya por su propio peso hacen que quieras comprar la entrada: Down, Corrosion of Conformity, Eyehategod y Church of Misery.
Sobretodo los fans de las dos primeras bandas deberán prestar especial atención al Kristonfest, ya que será la única oportunidad (de momento) de verlos este año en directo en tierras ibéricas.
Judas Priest visitarán nuestro país (en teoría por última vez) este julio / agosto junto a nada más y nada menos que Motörhead y Saxon, otras dos leyendas del heavy metal. El precio de las entradas es de 53 €, pero si contamos los gastos son unos 58 o 60.
Viernes 29 de julio: Coliseum, A Coruña.
Sábado 30 de julio: La Cubierta, Madrid.
Domingo 31 de julio: Bizkaia Arena, Bilbao.
Martes 2 de agosto: Olímpic de Badalona, Barcelona.
Donde también tocarán los británicos es en el High Voltage Festival londinense, que hoy ha ampliado su cartel de lujo con nada más y nada menos que Queensrÿche, Thunder (juntos por primera vez desde su separación), Neal Morse (en solitario), Anathema, Saint Jude y Curved Air.
Todavía faltan por anunciar muchísimas bandas más, así que seguiremos informando...
Eso sí, el que no quiera ir tan lejos tiene el excelente Sonisphere Madrid, que recientemente añadió a Alice Cooper, Apocalyptica, Valient Thorr y Mastodon (que se disponen a publicar nuevo álbum en directo en breve) a su cartel, pero si queréis ver a Black Country Communion sin tener que ir a Londres, no os preocupéis, ya que compartirán cartel en el Azkena Rock Festival de Vitoria junto a Primus, Kyuss, Ozzy Osbourne, The Cult, Gregg Allman, Rob Zombie, Clutch, Brian Setzer y muchos más... un cartel de altísimo nivel.
Vaya día de noticias tristes que llevamos... después del anuncio de la retirada de Cathedral, se ha confirmado que el legendario guitarrista de Belfast, Gary Moore, falleció a la edad de 58 años esta pasada noche mientras dormía en un hotel de Estepona, Málaga por causas que aún se desconocen.
El mundo del blues y el rock han sufrido una gran pérdida hoy. Desde sus tiempos en Thin Lizzy hasta su época más reciente como bluesman en solitario, Moore siempre fue un ejemplo de esfuerzo y constancia. La última oportunidad para verle en directo fue el año pasado en su gira de revival "Summer of Rock", donde tocó sus grandes clásicos rockeros y algunos temas míticos de su etapa más reciente y bluesera (podéis leer mi propia experiencia al verlo el año pasado en Londres aquí).
Desde La Gazzetta di Rock lamentamos gravemente este suceso... descansa en paz maestro.
Triste pero cierto, los veteranos stoner / doom metaleros Cathedral anunciaban hoy en su página de Facebook oficial su retirada de las tablas próximamente. Los británicos han comunicado esta misma mañana que su último disco de estudio verá la luz en 2012 y que vendrá acompañado de algunas fechas de despedida para, en palabras de Dorrian "darles las gracias a todos esos fans que nos han estado apoyando año tras año".
Parece que los motivos de la despedida son inciertos, ya que en el comunicado no se ve más motivo que un vago "21 años son mucho tiempo y es casi un milagro que hayamos permanecido juntos hasta ahora: es momento de mover y dejar que nuestro legado prevalezca".
Con 9 discos de estudio a sus espaldas (10 contando el próximo de despedida), en 2011/2012 probablemente se nos presente la oportunidad de ver en directo a estos monstruos del metal que tanta buena música han aportado a lo largo de los años.
Os dejo con el que para mí es uno de sus mejores temas...
Amigos, tengo el presentimiento de que este 2011 va a ser incluso mejor que el año pasado en cuanto a lo que nuevas grabaciones se refiere. A los discazos de Stratovarius (Elysium) y Mr. Big (What If...) que ya hemos podido escuchar, se les suma una gran cantidad de bandas que supuestamente publicarán disco este año recién entrado... ¿Preparados?
Comenzando por la materia progresiva, Opeth y Dream Theater se encuentran actualmente en sus respectivos estudios comenzando sus próximos trabajos. Mikael ya ha anunciado que el nuevo disco de los suecos será algo absolutamente nuevo, distinto a lo que nos tienen acostumbrados. Esperemos que por lo menos sea igual o más bueno que el anterior "Watershed" o el penúltimo y excelentísimo "Ghost Reveries". Sea como sea, lo sabremos aproximadamente en octubre. Por el otro lado, los chicos de Berklee deberían tener su nuevo disco listo a principios de verano, disco que cuenta con la participación del nuevo baterista de la banda (¿Marco Minnemann?), que todavía no ha sido anunciado oficialmente.
No olvidéis también que Symphony X preparan sus nuevos temas para este año.
De Akerfeldt también esperamos el disco de su nuevo proyecto junto a Steven Wilson (Porcupine Tree, Blackfiled), y los que quieran algo más fresco e innovador estarán deseando escuchar el nuevo trabajo de Diablo Swing Orchestra y su metal vanguardista.
Tampoco hay que descartar la posibilidad de poder escuchar el nuevo trabajo de Tool este año, aunque las probabilidades son escasas. Por cálculos matemáticos y motivos de actividad, la banda podría comenzar a trabajar en su siguiente disco después de su actual gira por el Pacífico.
Para los que quieran algo con menos florituras y más directo, tenemos los trabajos de Anthrax (Worship Music), Lamb of God y Metallica previstos para 2011. El primero es prácticamente seguro que lo escuchemos este año y de los otros dos sólo sabemos que ambas bandas van a comenzar a escribir y grabar en breve.
El mes que viene (concretamente el día 7 de marzo) también podremos escuchar el último trabajo de Varg Vikernes con Burzum, titulado "Fallen", así como precisamente, el día siguiente saldrá a la venta "Relentless Reckless Forever", de los melo-death metaleros Children of Bodom capitaneados por el virtuoso Alexi Laiho.
Por último, el power metal también tendrá cabida este año con los nuevos discos de HammerFall y Edguy, ambos sin fecha ni título todavía. No nos alejamos mucho del power todavía porque Turisas editan "Stand up and Fight" el 23 de febrero, para ofrecernos de nuevo su mezcla de viking y folk metal.
Y no nos podríamos despedir sin mencionar el lado del rock que más vende hoy en día. Red Hot Chili Peppers, U2 y Foo Fighters también nos deleitarán con sus nuevos álbumes este año.
El joven y excelente guitarrista bluesero de Utica (Nueva York) Joe Bonamassa nos ha sorprendido a todos anunciando que el mes que viene podremos disfrutar de un nuevo disco en solitario, cosa que se veía infactible hasta hace poco por su trabajo con Black Country Communion y lo reciente que todavía está el gran "Black Rock". Pero por muy sorprendente que sea, no deja de ser una gran noticia. El disco se titulará "Dust Bowl" (algo así como "zona polvorienta") y verá la luz el 21 de marzo de este año, pese que probablemente se flitre por internet unas semanas antes...
De momento lo único que tenemos de este nuevo disco es la portada y el tracklist. Cabe destacar que, al parecer, éste disco va a contener bastantes temas propios y menos versiones. Parece que mis plegarias fueron escuchadas.
Tras el anuncio de su gira despedida, Judas Priest anunciaron ayer en su página oficial que se actualmente se encuentran escribiendo nuevo material para la misma. De momento no hay un mes aproximado para la salida del disco, pero calculamos que para finales o mediados de verano podría estar listo.
Los británicos deberán esforzarse mucho para superar el increíble e innovador "Nostradamus" del 2008, aunque esta vez el disco girará en torno a una temática mucho más sencilla (nada de discos conceptuales) y será más metal y con menos florituras. Nada más de momento, os mantendremos informados.
Cuando a uno se le presenta la oportunidad de ver a dos de las bandas más grandes de power metal de la historia en un mismo concierto, ni se lo piensa. Helloween y Stratovarius son un valor seguro en directo, dos bandas que a lo largo de los años han sobrevivido a sendos cambios de formación y que hoy en día se encuentran ambas en un estado de forma increíble: tanto a nivel comopositivo como enérgico en sus brillantes directos.
Tras una cola rapidita, los que no llevábamos esperando allí desde la mañana nos perdimos un trozo el comienzo de los teloneros Trick or Treat, que comenzaron su show a las 19:15 (la apertura de puertas fue a las 19:00 de tal modo que no ví la primera canción). En cuanto entré lo primero que hice fue comprarme la camiseta del show. Para seros sinceros, me encanta la carátula del nuevo disco de Helloween, y tenía un gran presentimiento de que aquella noche iba a ser memorable. En el tema del merchandising, destacar la gran cantidad de artículos: desde las clásicas camisetas, sudaderas y CD's, hasta gorros de lana, bufandas, muñequeras...
Una vez con el souvenir en mano me dispuse a contemplar el show de la primera banda de la noche. Para entonces los italianos ya habían tocado dos canciones, y por lo que había oído de fondo, tenía buena pinta.
La música de Trick or Treat es del palo del power metal rápido, divertido y muy disfrutable: happy metal del puro. Muy amistosos en las tablas, con múltiples bromas escénicas y sus grandes canciones se ganaron al público (esas orejas de conejo, el sombrero rosa de cowboy, la mano de mickey mouse, la guitarra de plástico...).
La banda, que venía esponsorizada por la empresa de merchandising EMP, entretuvo a la audiencia durante media hora con temas como "Paper Dragon" o "Losers' Song" e incluso se atrevieron con la versión metal del clásico del pop ochentero "Girls Just Want to Have Fun" de Cyndi Lauper. Curiosa la formación visual en la que tocan: con la batería a un lado pero en primer plano (esto evita que dicho instrumento se relegue a un segundo plano como suele pasar) y todos los demás correteando por el escenario a sus anchas (incluso el teclista con su keytar).
A destacar el increíble solo de Leone Villani con su bajo de 6 cuerdas: sin duda el miembro con más talento de la banda, aunque a lo largo de la noche se desarrollaría una gran batalla por ver quien era el mejor bajista del evento...
A las 20.15 se apagaban las luces y comenzaba a sonar una intro misteriosa que daría paso al primero de los grandes de la noche, para resolverse en el lick de teclado de la archi-conocida "Hunting High and Low".
Al acabar el tema, Kotipelto se dirigió a nosotros para darnos dos noticias, una buena y una mala: la mala era que desde hacía un par de días tenía una bacteria en el estómago y por lo cual no podía cantar como siempre, ni iban a tocar un setlist "corriente", la buena era que el baterista de la banda, Jörg Michael, se había recuperado completamente del cáncer de tiroides que padeció estas navidades. Y jo qué recuperación.
A causa del estado de la voz de Timo, el concierto fue semi-instrumental, tocaron dos baladas que no requerían un alto nivel vocal, y en los temas imprescindibles los estribillos fueron cantados en su mayor parte por el público. Se notaba que el cantante finés no daba más de si cuando, incluso en los versos, intentaba alcanzar las notas más altas del estudio y se quedaba en eso, el intento. Pero el público reconoció el esfuerzo titánico del frontman para salir a escena y cantar 7 de los 11 temas pese a su mal estado y le apoyó en todo momento.
El siguiente tema fue la increíblemente rápida "Speed of Light", plagada de virtuosismo por todos los miembros del grupo. Después de esto, Timo se retiró del escenario por primera vez para que sus compañeros nos deleitasen con otro tema del disco "Episode", la instrumental "Stratosphere", que dejó a la audiencia babeando. La siguiente en caer fue la primera balada de la noche, ahora sí, con Kotipelto de regreso. Se trataba de "Winter Skies", una preciosa canción lenta del penúltimo álbum de la banda "Polaris". Tal vez sea esta la razón por la cual sólo fue cantado por un sector del público, ya que los demás no conocían el tema. En mi opinión, los dos últimos discos de Stratovarius deberían estar mucho más valorados, ya que la formación nueva ha sabido volver a las raíces y devolver aquella esencia mágica que los hizo famosos en los 90. Sinceramente, creo que Matias Kupiainen es un guitarrista absolutamente genial, que poco tiene que envidiarle a Timo Tolkki. Y eso se notó aquella noche. Totalmente integrado en la banda, interpretó con exactitud y soltura los temas del antiguo guitarrista, y tonificó la imagen de la banda perfectamente, dejando claro que la ausencia de Tolkki sobre las tablas no se nota para nada.
Volvimos a la tralla con "Phoenix", con un público totalmente integrado que siguió a la perfección los juegos de Kotipelto en los puentes. Tras este derroche de energía, Lauri Porra se quedó solo en el escenario y empezó a entonar "Els Segadors" (himno oficial de Cataluña) con su bajo, por lo que recibió una fuerte ovación del público. Continuó con algunas piezas de música clásica enseñándonos su monstruoso virtuosismo a las 5 cuerdas, sin duda un grande. Diría que la banda ha ganado mucho en el terreno del bajo desde la salida de Jari Kainulainen de la banda, que aunque era también un gran instrumentista, Lauri es mucho mejor: tanto técnicamente como añadiendo cuerpo a las canciones y efectividad en directo.
El siguiente en salir al ruedo fue Matias, que de nuevo demostró su madera de guitar hero, para seguir con la mitiquísima "The Kiss of Judas" del legendario "Visions" de 1997. Aquí se volvió a demostrar el importantísimo peso del público en el concierto, cantando a pleno pulmón como si fuesen los 90' otra vez.
"Forever" fue la segunda balada de la noche, en un tono mucho más relajado que el tema anterior, y con tan sólo Kupiainen, Johansson y Kotipelto en escena. La canción ejerció el papel íntimo banda-audiencia que suele tomar en directo (como quedó demostrado en la grabación en directo en Barcelona que apareció en el single "I Walk to my Own Song"), dejando claro que la nuestra es una de las ciudades favoritas de la banda.
Para cerrar el concierto, Jens Johansson nos demostró que el tiempo no pasa para sus ágiles dedos con un solo de teclado, que acabaría convirtiéndose en el inicio del himno de la banda. "Black Diamond", sin duda la más cantada y conocida por todas las almas que nos juntamos aquella noche.
45 minutos casi de reloj, eso es lo que duró el show de Stratovarius. Ojalá hubiese sido más, porque estoy convencido de que todos hubiesemos escuchado a los fineses durante toda la noche y no nos hubiésemos cansado. Pero no era el momento. Era el momento de dar paso a las estrellas de la noche: Helloween.
Setlist Stratovarius:
01. Intro
02. Hunting High and Low
03. Speed of Light
04. Stratosphere
05. Winter Skies
06. Phoenix
07. Bass Solo
08. Guitar Solo
09. The Kiss of Judas
10. Forever
11. Keyboard Solo
12. Black Diamond
Vídeos:
Speed of Light
Forever
Tras este alud del mejor power metal, las expectativas sobre el show de Helloween alcanzaban niveles insospechados. Es el problema (para la banda) de llevar teloneros de tan altísima calidad, aunque a decir verdad, no es más que una ventaja para el público, aunque los germanos no son la clase de banda que sólo lo da todo cuando hay un listón que superar. En cualquiera de sus conciertos, o, simplemente con ver un DVD en directo de la banda, te das cuenta de que la banda en directo tiene un rango excelente.
En esto pensaba yo mientras me dirigía a la barra para aprovechar el descanso para pegar un trago y no deshidratarme hasta que empezasen los alemanes, a la par que aparecían los primeros pipas, en especial el del guitarrista, que aprovechó su momento de gloria para tocar la mítica "Walk" de Pantera con cara de pocos amigos.
A las 21.30 se apagaron los focos de nuevo, para dar paso a la intro de Helloween de esta gira, compuesta por el "For Those About to Rock" de AC/DC, el principio del tema "Who is Mr. Madman" y la canción popular "Happy Halloween". Cuando acabó este popurri tan bien mezclado comenzó a sonar la intro de teclado de "Are You Metal?", después del cual apareció la banda en el escenario dándolo todo con ése increíble riff cargado de potencia ante una audiencia loca. El tema funcionó gloriosamente bien, gozando de una respuesta del público brutal, ya que está claro que es un cañón hecho para el directo.
La escenografía, como era de esperar, estaba basada en su último disco "7 Sinners", y el escenario estaba presidido por la rueda de 7 cuchillas del disco, que giraba ocasionalmente. Sinceramente, me convenció mucho la puesta en escena. El siguiente tema en caer fue un clásico, aquella mítica "Eagle Fly Free" del 1988, que fue recibida por el público con una gran ovación. "Gran tema de un gran disco y un gran cantante... yo no", nos decía el vocalista Andi Deris al acabar el tema en humorística referencia al antiguo cantante de la banda, Michael Kiske. Tras la canción, el público dedicó un enorme aplauso a la banda por su increíble comienzo de show, pero Andi nos decía que parásemos. "No hay tiempo", nos decía, haciendo alusión al siguiente tema, la añeja "March of Time", del mismo disco que la anterior. Si algo tengo que remarcar de este concierto, fue la impresionante actuación de Deris. Para mi gusto, interpretó los temas de Kiske excelentemente, sin querer imitarle, dándole su propio toque personal. Por otro lado, se mostró mucho más atento y cercano al público que el antiguo vocalista, siempre en castellano (gran detalle por su parte), demostrando que tal vez Michael era mejor cantante que él, pero como frontman y por calidad de puesta en escena, Andi se lleva la palma definitivamente.
Tras este par de clásicos para bombardear masivamente al público, Sascha Gerstner nos deleitó con uno de sus maravillosos solos a los que tiene acostumbrado al público en los conciertos de las calabazas: un gran guitarrista, sin duda. Tras esto, el setlist supo dar el giro adecuado, tornándose en la presentación del nuevo disco con "Where the Sinners Go" y "World of Fantasy", dos de los mejores temas de 7 Sinners, y también los últimos de este disco en lo que quedaba de velada. Una pena porque los 3 que tocaron fueron auténticas bombas, ya que no me equivocaría si dijese que 7S es un disco hecho para el directo: temas cargados de energía y potencia, con estribillos poderosos y solos descoyuntantes.
Tanta potencia deja sin aliento al más pintado, pero no a Dani Löble. Siguiendo la tradición virtuosa de la banda, la apisonadora se quedó como Gary Cooper (solo ante el peligro) para demostrarnos, todavía más, sus habilidades tras el set (en esta ocasión todo pintado con tonos blancos y plateados). Impresionante.
La siguiente en caer fue la veloz "I'm Alive" de aquel lejano 1987, y, entonces, sólo por un momento en toda la noche, la banda nos dio un respiro. "En esta gira sólo tocamos una balada para satisfacer a las niñas" nos decía Deris, riéndose, mientras los pipas preparaban dos sillas acolchadas y las dos acústicas con las que él y Sascha nos deleitarían tocando "Forever and One (Neverland)", precioso y único tema del grandioso disco "The Time of the Oath" que fue cantado por toda la sala a coro en acto de hermandad y armonía perfecta.
Otro tema que fue el único de su disco (aunque ya es algo), fue la infravalorada "A Handful of Pain", tema que ni tan siquiera acostumbraban a tocar en la gira del "Better than Raw". Sinceramente me alegro de que en cada gira saquen a la luz un temazo que en su momento no se pudo valorar y le den presencia en sus conciertos. Quizá ése fue el motivo por el cuál sólo un sector del público conocía el tema, pero los que se la sabían la cantaron a pleno pulmón.
En cuanto acabó "Handful...", recordé que el momento más esperado del show para mí se acercaba. Para los que no se habían mirado el setlist de esta gira de Helloween, Deris explicaba cuál iba a ser el siguiente tema. "Si tuviésemos que tocar cada noche nuestras 3 canciones largas tardaríamos 40 minutos, así que pensamos que mejor hacer de los 3 uno sólo y poder tocar 8 o 9 canciones más...", explicaba. Sin más preámbulos, la banda arrancó con los míticos arpeggios de "Keeper of the Seven Keys" hasta la segunda repetición del verso, para después dar un salto hasta casi el final de la misma, donde encontramos los solos más épicos y más reconocibles de la banda. Y entonces, ¡zas! El riff secundario de "The King for a 1000 Years" te golpea violentamente, para continuar con aquel verso que comenzaba diciendo "Wouldn't it be nice...", pasando por el estribillo del tema que fue coreado a mogollón por la audiencia, para pasar a la parte de riffs rápidos y de nuevo, solos endiablados a dueto entre Sascha y Weikath. Y justo cuando la canción estaba recuperando su curso normal, otro parón (muy bien enlazado todo, eso sí), desembocaba en otros arpeggios: esta vez el diabólico inicio de "Halloween", tema al que le dedicarían casi 8 de sus 13 minutos originales, para finalizar los 15 que duró la medley en total. Simplemente increíble: tres piezas maestras del heavy metal combinadas a la perfección cual máquina perfectamente engrasada, como si siempre hubiesen sido una.
Tras esta ráfaga imparable todavía nos esperaba otro clasicazo antes del bis, ni más ni menos que "I Want Out", con un parón incluído donde Andi Deris nos decía que "eres rápido o estás muerto" (Be Quick or be Dead en referencia a Iron Maiden), con él cantando "I Want..." y nosotros contestando rápidamente "Out!".
Andi se dirigió siempre en un tono humorístico al público y nos animó a que cantásemos más alto porque decía que "en Madrid cantaron más alto", decía riéndose mientras el público casi se lo come con patatas. "¡Pero me gustáis más vosotros, en Tenerife (donde reside el cantante) somos casi todos del Barça, y me gusta más vuestro vino!", contaba, ganándose el cariño de todo el público y ofreciéndonos la botella.
Tras el parón típico del bis, la banda volvió a la carga con la quebrantahuesos "Ride the Sky" del primerizo y crudo disco de la banda "Walls of Jericho", obra maestra del speed metal donde las haya.
Como última punzada antes del segundo bis, "Future World" no tardó en caer y en hacer que el público se regocijase con uno de los himnos del metal más grandes de toda la historia. De nuevo, prolongada con la presentación de la banda, juegos con el público, bromas sobre si los demás miembros entendían el español y Deris pidiéndonos que le gritásemos maricón a Dani Löble porque, según nos decía Andi, "el mariposa lleva auriculares en sus orejos y no oye nada... ¡además se ha bebido todo mi whiskey!".
Tras otro pequeño espacio y la pequeña intro de lo último por venir, la banda salió a escena para interpretar la legendaria "Dr. Stein", en el final de la cual un puñado de fans disfrazados de doctores se subieron al escenario para compartir la fiesta en lo que aquello se había convertido con los dioses. Grandes, muy grandes.
Y mientras sonaba la versión del "Unarmed" de la balada "A Tale That Wasn't Right", fuimos desalojando la sala, parecía mentira pero se había acabado muy rápido...
Esperamos la próxima visita de las calabazas muy pronto porque si nos ofrecen un concierto como éste cada vez que vienen, ¡ya podemos ir reservando el dinero para ellos!
Setlist Helloween:
01. Are You Metal?
02. Eagle Fly Free
03. March of Time
04. Guitar Solo
05. Where the Sinners Go
06. World of Fantasy
07. Drum Solo
08. I'm Alive
09. Forever and One (Neverland)
10. A Handful of Pain
11. Keeper of the Seven Keys / The King for a 1000 Years / Halloween
12. I Want Out